Nasa en casa

La infoarquitectura es el conjunto de técnicas que permiten dotar a un proyecto urbanístico de imágenes de construcciones aún no realizadas. Éstos gráficos, generados por ordenador, parten de los planos y las memorias de calidades de un proyecto que, tras ser procesados (con muchas horas de trabajo) en programas de 3d y retoque fotográfico, dan como resultado imágenes más o menos fotorrealistas. Por supuesto, es fácil entender que estas imágenes son imprescindibles para que al posible comprador inmobiliario el proyecto le entre “por los ojos”. Pero también que hay que tener mucho cuidado de que el gráfico reproduzca fielmente la realidad, porque puede servir para reclamaciones posteriores.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la infografía multimedia de divulgación científica? Buena pregunta. Desde mi punto de vista tienen mucho que ver. Sobre todo porque a la hora de elaborar una infografía nos encontramos con condicionantes muy parecidos:

1.      En la mayoría de los casos el objeto de la infografía no existe (proyectos futuros o pasados mal conservados), no pueden obtenerse fotografías o vídeos (el LHC) o las imágenes disponibles son de poca calidad o nada esclarecedoras (el hundimiento del Titanic). Y a veces, para facilitar el entendimiento del lector, es necesario desarrollar escenarios “imposibles” que reúnan todos los datos a exponer (por ejemplo la NASA en casa,  ilustración que encabeza el post y que además está realizada sobre un plano de una casa real y que es mi pequeño homenaje a la infoarquitectura)

2.      Para casi todos los temas disponemos de gran cantidad de materiales teóricos y textos que nos orientan sobre cómo deben ser las imágenes finales.

3.      Es absolutamente necesario que todo lo que se expone sea de rigurosa exactitud y veracidad.

Por eso creo que estas técnicas son tan útiles a la hora de elaborar infografías de divulgación científica. No sólo desde el punto de vista estrictamente gráfico, sino también en el modo de afrontar el trabajo y procesar la información.